En agosto de 2026 la Dirección Nacional de Migraciones dictó la Resolución 376/2026. Parte de la cobertura habló de mano dura. Es media verdad: el control sí cambió, las reglas no. Y la diferencia importa a la hora de decidir si hay que preocuparse.
Qué no cambió
Los plazos están en el artículo 55 de la Ley de Migraciones 6984/2022 y siguen exactamente donde estaban:
- La residencia permanente puede cancelarse tras una ausencia injustificada de más de tres años.
- La residencia temporaria puede cancelarse tras una ausencia injustificada de más de un año.
Sigue sin haber estadía mínima, sin exigencia de días por año y sin obligación de mudarse. Si entra a Paraguay una vez cada par de años, esta resolución no lo toca. Explicamos las reglas de presencia de fondo en cuánto tiempo tiene que pasar realmente en Paraguay, y ese artículo sigue vigente.
Qué sí cambió
Antes de la 376/2026, la cancelación por ausencia era una posibilidad escrita en la ley pero aplicada de manera despareja, porque no había un procedimiento definido para aplicarla. La resolución lo crea:
- Un procedimiento administrativo escrito para cancelar la residencia por ausencia prolongada.
- La Dirección de Control de Permanencia revisa el registro migratorio cada seis meses e identifica a los residentes que excedieron los plazos.
- La cancelación se dispone por acto administrativo, que luego se notifica formalmente al residente.
Es decir: el riesgo sobre el papel siempre existió. Lo nuevo es que ahora es sistemático, periódico y documentado.
La parte que casi nadie menciona
Esta es la exposición práctica, y lo puede perjudicar mucho más que la propia regla de los tres años. Una cancelación de la que nunca se enteró sigue siendo una cancelación. Actualizar los datos de contacto en Migraciones es un trámite corto que protege una decisión de seis cifras, y casi nadie lo hace.
Ahora se puede pedir más tiempo formalmente
La otra mitad de la resolución es la mitad útil, y pasó casi inadvertida: crea un procedimiento para solicitar autorización previa a permanecer fuera del país más allá del plazo permitido.
Antes las opciones eran volver o cruzar los dedos. Hoy, si sabe que viene una ausencia larga —un traslado, una situación familiar, un negocio que lo va a retener en otro lado—, ya hay a quién pedírselo. Pida antes, no después. Una ausencia autorizada es un trámite; una ausencia no autorizada que ya ocurrió es una discusión.
Lo que les decimos a nuestros clientes
- Entre a Paraguay al menos una vez cada tres años, aproximadamente. Póngase un recordatorio: no es una exigencia dura.
- Mantenga actualizados su correo y su teléfono en Migraciones —y asegúrese de que el correo registrado sea suyo, no el de su abogado de 2023.
- Guarde constancia de sus entradas y salidas: sellos, tarjetas de embarque, cualquier cosa con fecha.
- Si viene una ausencia larga, presente el pedido de autorización previa en lugar de improvisar después.
La lectura honesta
Esto no vuelve exigente a Paraguay. Frente a casi cualquier otra residencia que valga la pena, la exigencia de presencia sigue siendo extraordinariamente liviana —una entrada cada algunos años frente a, por ejemplo, los seis meses al año que piden varios programas europeos. Lo que cambió es que un requisito antes teórico ahora se controla de verdad.
Si su plan era sacar la residencia y no volver a pensar en Paraguay nunca más, esta es la resolución que termina con ese plan. Si su plan era tener una residencia real en un país que efectivamente piensa usar, acá no hay nada que deba inquietarlo.